Cerdo ibérico en montanera

Nuestra fábrica de embutidos y jamones ibéricos

Toda la comarca de Guijuelo cuenta con unas condiciones especiales que la convierten en el enclave más adecuado del mundo para la industria jamonera. Su situación, la altura, los vientos y el clima favorecen tanto la cría del cerdo como la curación de los embutidos.

A 1.200 metros de altura

Todos nuestros campos, dehesas y granja se encuentran afincados entre Cespedosa del Tormes y Guijuelo. Hemos tenido la suerte de poder vivir en el pueblo que nacimos y al que estamos tan unidos, pero además, hemos tenido la suerte de que nuestros hijos también lo hagan y se ganen la vida con un medio del que se sienten orgullosos, que viven y sienten.

La granja

Granja de cerdos ibericos

Nuestras granjas de cría y alimentación de cerdos ibéricos están enclavadas en Cespedosa del Tormes. Actualmente contamos con dos granjas y una en construcción.

En ellas mantenemos abrigadas y sanas a las madres durante los 111 días del período de gestación y a las crías durante cuatro meses antes de instalarlas definitivamente en el campo para que se críen de manera natural.

El molino

Uno de los factores claves que nos distingue es que aseguramos que el sabor de los jamones, paletas, chorizos, salchichones, morcones, etc., siempre es el mismo. Para nosotros, es fundamental mantener una alimentación adecuada e igual desde el proceso de gestación de los cerdos, por eso construimos un molino propio para hacer nuestro propio pienso 100% natural.

Las fincas

A partir de los 4 meses los cerdos pasan a las diferentes fincas por las que van pasando en las que se alimentan en libertad.

De abril a octubre se alimentan de hierba, raíces y nuestro pienso natural y de octubre a marzo, durante la montanera, lo hacen sobre todo de bellota tanto en nuestras fincas como en otras específicas de bellota.

Montanera para cerdo ibérico

Los secaderos naturales

Secaderos naturales

Todo nuestro embutido, jamones y paletas se cura en secaderos naturales a excepción de los jamones que pasan 3 o 4 meses en secadero artificial. Los jamones pasan por una etapa muy delicada de su curación después de la salazón y necesitan unas condiciones de humedad y temperatura muy constantes para que la calidad del producto final sea perfecta.

Todos nuestros secaderos naturales de embutidos y jamones tienen las condiciones óptimas de orientación, ventilación y luz para que el proceso termine convirtiendo a nuestro producto en el de mayor calidad del mercado.

Las bodegas

Las bodegas son como sancta sanctorum de nuestra empresa. La mayoría de nuestros jamones y paletas pasan años y desarrollan su identidad en ellas. Necesitan de una temperatura y humedad muy especiales que controlamos escrupulosamente para sacar lo mejor de cada pieza.